miércoles, 25 de febrero de 2015

MINISTRILES DEL SIGLO XXI




Aunque NO nos denominemos ministriles de Sevilla o algo similar si somos en cierta medida  auténticos ministriles, evolucionados por el paso de los años, la tecnología, etc.  pero herederos todavía de muchas costumbres de los primeros ministriles del siglo XVI.

Como muchos ya conocerán es a partir de 1526, cuando en Sevilla o mejor dicho en nuestra Catedral, se requiere de forma permanente un grupo de músicos para tocar en sus diferentes actos o fiestas, los cuales eran de muy diverso tipo, no solo el oficio divino y la liturgia, también incluía pasaclaustros, procesiones dentro y fuera de la catedral, podemos decir que interpretasen música religiosa pero también festiva o profana.

Este grupo es lo que conocemos como Ministriles;  El término ministril procede del latín ministerialis. En la Edad Media esta expresión era sinónimo de joculator, que significaba juglar, pero a lo largo del siglo XV la palabra juglar declinó progresivamente a favor del término ministril, que se utilizó para designar a los músicos instrumentistas de viento y de cuerda asociados a la corte, iglesias o ayuntamientos. Entre juglar y ministril existen dos diferencias esenciales. La primera concierne a la especialización instrumental de los ministriles en detrimento de la polivalencia muy general de los juglares. La otra gran diferencia consiste en que los juglares tenían un trabajo de “divertimento ambulante”, mientras que los ministriles poseían un status social más elevado porque trabajaban para un rey, noble, iglesia o ayuntamiento de forma permanente. Es cierto que los ministriles, debido a que solían cambiar de patrono por motivos económicos, tenían una actividad que no era totalmente sedentaria, pero tampoco era tan nómada como la profesión de los juglares.
La desaparición del nombre del juglar por el de ministril ya se había iniciado en Francia a finales del siglo XII. La figura del juglar había caído en desgracia y su nombre en desuso. La decadencia de los juglares, propia de la desaparición trovadoresca, da paso en Cataluña a la entrada de los ministriles, los cuales en la segunda mitad del siglo XVI sustituyen por completo a los juglares… Muy posiblemente aquí el cambio debió ser impulsado por la prohibición por parte de los obispos de que los juglares actuasen dentro de las iglesias…”.

 El Diccionario de Autoridades define el término así: “Ministriles: Se llaman los instrumentos músicos de boca, como chirimías, baxones y otros semejantes, que se suelen tocar en algunas procesiones y otras fiestas públicas. Ministril: se llama el que toca los instrumentos llamados ministriles”. Con el tiempo aparece una división de los ministriles: por un lado están los ministriles bajos, que tocan instrumentos de cuerda con un sonido más débil, y por otro están los ministriles altos, que tocan instrumentos de viento de fuerte sonoridad como la chirimía, el corneto, el sacabuche, la bombarda, y el bajón, entre otros.
Exceptuando los que tenían su ocupación en las capillas religiosas, estos músicos, también llamados ministriles de boca, solían actuar en celebraciones al aire libre. Generalmente consistían en un pequeño conjunto de músicos profesionales que tenían como misión formar parte del séquito real en las labores protocolarias, amenizando los actos públicos y, al mismo tiempo, resaltando la brillantez de las visitas reales y todos los actos en los que la música instrumental sirviese para acentuar su carácter festivo y solemne para contribuir a la simbolización del rango social de su patrón. Entre los instrumentistas de viento, había quienes estaban al servicio de los monarcas o nobles, los que desempeñaban su labor en iglesias o capillas religiosas y, por último, los que estaban al servicio de los ayuntamientos. Entendemos por capilla musical un conjunto de músicos no ligados explícitamente al culto regular, sino a la fiesta pública y a las funciones donde concurren cierto número de personas. El Diccionario de Autoridades define la acepción de “Capilla” como: Un conjunto de cantores (músicos) e Instrumentistas (ministriles con sus instrumentos), que cobran regularmente un sueldo por parte de una institución eclesiástica o una persona de título para actuar en las
funciones o fiestas.

Pero antes de entrar al servicio de una institución como la catedral o el Cabildo Municipal, estos ministriles eran músicos que ya tocaban juntos en otros lugares y junto con otros compañeros por lo que se les conocía como "extravagantes" según  el Diccionario de Autoridades  aquel: "que no es del numero, ni tiene asiento fixo, ni esta computado ni incluido ni incorporado por alguna compañía, comunidad o clase de personas o estados, sino que libremente obra y exerce por si donde quiere su oficio o cargo". Pues bien precisamente esta será la cualidad que caracteriza a los "Extravagantes".
Estos grupos de ministriles junto a los cantores formaban parte de las conocidas como CAPILLAS MUSICALES, (dejamos para otra ocasión la composición de una capilla musical, o los diferentes tipos de capillas).

Hasta no hace mucho tiempo nos surgían una serie de preguntas que con la incorporación de nuevos estudiosos e investigadores cada vez estamos más cerca de obtener respuesta, entre ellas por ejemplo sabemos que instrumentos tocaban, incluso sus nombres, también sabemos de su calendario laboral, el cual siempre estaba o debía estar sujeto a las directrices marcadas por la institución de la cual dependían.


Sabemos que incluso en aquella época solo si eras músico de la corte, de la Catedral o del Cabildo Municipal eras honorable, y por tanto todos aspiraban a tener un puesto de estos; si no, no te daban ni la comunión en la misa.
Cuando se trataba de bolos o actuaciones extraordinarias, lo ministriles pertenecientes a estas instituciones eran los primeros a los que solicitaban sus servicios los diferentes demandantes de música; hospitales, conventos, cofradías o particulares. Debido a los bajos salarios era habitual el dedicarse incluso a otros oficios o trabajos, como comerciantes o zapateros. También sabemos que era un oficio que se transmitía o se heredaba de familia en familia, que incluso se casaban con familiares de otros músicos. Y que ya existía la figura del" archimaga" como conocemos hoy día al encargado de coordinar o avisar a los músicos y realizar los contratos.

Pero quizás las dudas mas difíciles de resolver son sobre el repertorio que estos interpretaban. El repertorio que interpretaban los ministriles altos era de tres tipos. En primer lugar estaba el repertorio vocal, donde su función consistía en doblar con
sus instrumentos las voces cantadas de la capilla o bien substituirlas. En segundo
lugar figuraba el repertorio puramente instrumental derivado del vocal, cuyo
principal atractivo consistía en la capacidad de improvisación de los intérpretes
como solistas. Por último, estaba el repertorio instrumental procedente de las
danzas cortesanas.
aunque muy a groso modo sabemos que lo que se interpretaba eran motetes, himnos o partes de misas (refiriéndonos al repertorio de capilla) son muy pocos los repertorios de los que tenemos constancia,  debido a dos puntos muy importantes, el primero  es porque  lamentablemente, el corpus musical practicado por estos ministriles apenas se ha conservado, entre otros motivos por la falta de una imprenta española adecuada para la edición de música.
la segunda es porque  era costumbre que cada conjunto o copla de ministriles tuviera su propio repertorio, con lo cual llegamos al segundo punto, al depender de particulares no existe ningún archivo o biblioteca donde podamos buscar, sino solamente siguiendo las pistas de los propios músicos.

Es por ello que hoy en día podemos afirmar con rotundidad que no existen músicos que puedan vivir exclusivamente de su actividad dentro de las capillas musicales.

 Si  podemos encontrar capillas musicales con un repertorio propio,  formada por trabajadores de la música, no vamos a utilizar el término profesionales, para no confundir, queremos referirnos a aquellos que pueden vivir de su actividad musical, ya sea como intérprete, docente, etc.
Con un cierto estatus dentro del ámbito musical, al igual que como hemos descrito anteriormente, y  que como era costumbre de antiguo, han heredado de sus antecesores una cierta técnica o repertorio y por tanto relacionadas con los MINISTRILES.

En cambio a pesar de poseer un repertorio propio, de tener ese cierto estatus, etc.
 Al contrario que  años atrás no somos, ni los más solicitados, ni poseemos estatus alguno y ni siquiera somos reconocidos por nuestra dedicación a mantener vivo este género dentro de la música procesional.

En estos días de crisis, en que la oferta supera la demanda, lo que prima son los precios, cuanto más bajos, mejor para las Hermandades o instituciones, sin tener en cuenta repertorios, profesionalidad, compostura, ni nada por el estilo de los verdaderos MINISTRILES.


ESPEREMOS ESTO CAMBIE ALGÚN DÍA A MEJOR

 " Pues eso, toca ser desplazado, asimilado o seguir asumiendo hermosamente el riesgo de la imperfección..."

Agradecemos y aplaudimos la información colgada en la pagina www.troballeros.wordpress.com



miércoles, 18 de febrero de 2015

NUEVO HALLAZGO MUSICAL EN EL GENERO DE LA MUSICA DE CAPILLA




Después de algún tiempo sin poner nada en nuestro blog, hoy Miércoles de Ceniza podemos inaugurar la cuaresma 2015 con el hallazgo de otra joya de la música de capilla que permanecía aletargada esperando que alguien como Trivium la despertara de su adormecimiento para deleite de los amantes de este género musical dentro de la música procesional.

El nuevo hallazgo se trata de la composición "MOTETE para procesión" de D. EDUARDO TORRES PEREZ, quien fuera Maestro de Capilla de la S.I. Catedral desde 1910 hasta su sustitución por D. Norberto Almandoz.
D. Eduardo Torres conocido por la composición de numerosos bailes para los seises también fue profesor de ilustres compositores sevillanos como Joaquín Turina, Luis Lerate o Manuel López Quiroga.
Desempeñó la crítica musical de la edición sevillana del diario ABC desde 1929, y ejerce además el magisterio de música en el Hospital Provincial, en la Sociedad Económica de Amigos del País, en el Conservatorio, etc.
Introduce en la música religiosa las nuevas ideas del impresionismo.
Sus obras más conocidas son sus Saetas, una colección de piezas para órgano basadas en formas populares andaluzas.
Toda su amplia producción para órgano fue publicada bajo el título El organista español,convirtiéndose en precursor del espíritu nacionalista que secundaron Turina y Falla.
Sus obras religiosas más destacadas son Motetes al Sagrado Corazón de Jesús y Ofertorio y plegaria.

Compuso zarzuelas bajo el seudónimo de Matheu: El Puente de Triana, El secretario particular, La niña de las saetas, Un drama de Calderón, que cosechó gran éxito en el Teatro Infanta Isabel del Madrid del año 1919.
Muy aficionado a los toros, compuso y registró el pasodoble Joseíto de Málaga, sin embargo hasta el dia de hoy no se le conoce ninguna marcha procesional.
La obra que hoy presentamos y que lleva por título "MOTETE para procesión" está compuesto para oboe, clarinete y fagot, en la tonalidad de sol menor y siguiendo la estructura del tantum ergo, con coda final. No tenemos constancia de si en algún momento se llego a interpretar con letra, es decir cantado o si solo se escucho en su versión instrumental.
Con esta obra, la cual se podrá escuchar durante la presente cuaresma o en los días grandes de nuestra Semana Santa, interpretada exclusivamente por Trivium, queremos dejar constancia nuevamente de ser el grupo que mas recuperaciones históricas lleva realizados en los últimos años, dentro del género de música de capilla, fruto de muchas horas de dedicación y estudio, para llegar hasta este fin, sin patrocinio alguno.





jueves, 4 de diciembre de 2014

FELICES FIESTAS NAVIDEÑAS



Queremos terminar el año recordando o haciendo balance de las obras o capillas que actualmente solo podrán escucharlas a la Capilla Musical Trivium;

De autores anónimos;" Antigua y Siete Dolores", "Adagio procesional al son de obueses y baxon"," Canto para la Cofradía del Mayor Amor de la Cárcel Real"," Canto Penitencial para el vía crucis a la Cruz del Campo", "Coplas para obueses y baxon para procesión del Jueves Santo", "Cristo del Santo Crucifijo"," Marcha Fúnebre a la Hermandad del Silencio", "Pater mi", "Per tuam cruce"," Misterios I-V", "Crux Fidelis".

"Kirie" de Norberto Almandoz, "Coplas al Cristo de la Salud", de R. Bermúdez, "Meditaciones" de J. Bergali," Lento religioso" de M. Borrego, "Plegaria" de M. Castillo, "Charitas Christi", de F. Espinosa, "Cor mundum" de H. Eslava, "Salmos Penitenciales"  de Gámez Laserna," Penitencia" de A. G. Matos, "Secuencia de difuntos", J.T, "Cristo del Calvario", L. Lerate, "Réquiem" de Lerdo de Tejada, "Ante el Cristo", de L.L Mariani, "Perdón oh Dios mío" de P. Braña, "Tantum ergo y Bendito seas", de O. Ravanello, "Trin-u-n" de R. Ruiz Ame, "Stabat mater" de V .Gómez-Zarzuela, "Motete para el oficio de Tinieblas" de P. Santillana," Verso nº 1" de Soler.

También contamos con obras compuestas por nosotros y que han servido como banda sonora de programas o series de TV como "Andalucía Barroca" de Canal Sur, las cuales solo las interpretamos nosotros como" Cristo de la Cárcel o Sto. Entierro de Campillos" de D .Guillen, "Buen Fin o la Encarnación del verbo" de J.L Maceda o "Angustias del Caminito y Por la Calle de la Amargura" de C. Sánchez.

Como podrán comprobar solo por escuchar estas obras merece la pena contar con nuestros servicios para dar mayor realce a cualquier acto en que participe la música.


"Finalmente aprovechamos para desear a todos nuestros amigos, seguidores y amantes de este arte,  que pasen unas Felices Fiestas Navideñas y que el próximo 2015 nos alumbre mucha música de capilla de la buena, para que con la correspondiente Salud podamos disfrutar  todos de ella".

martes, 11 de noviembre de 2014

NORMAS SOBRE MUSICA SACRA



Con motivo de las normas sobre  “Usos Extralitúrgicos de las Iglesias dedicadas al Culto”,  que han sido aprobadas por unanimidad por los Obispos de las Provincias Eclesiásticas de Granada y Sevilla, con sede en el territorio de Andalucía, para sus respectivas Diócesis, en el transcurso de la CXXIX Asamblea Ordinaria celebrada en Córdoba los días 21 y 22 de Octubre de 2.014.
Las cuales entraron en vigor el día 10 de Noviembre de 2.014.

Y que en lo referente a conciertos dice textualmente:

Conciertos de música sacra

26. La Iglesia siempre ha sentido una gran estima hacia la música sagrada, no solo por ser parte integrante de la liturgia, sino también por ser un medio eficaz que ayuda a las personas a elevar su espíritu hacia Dios y fomentar los valores espirituales, a la vez que un instrumento adecuado para la nueva evangelización. La Iglesia desea conservar y difundir los tesoros de la música sacra.

27. Conviene que tratándose de un concierto esté presentado y acompañado por comentarios que no sean únicamente de carácter artístico o histórico, sino que también favorezcan una mejor comprensión religiosa y una participación espiritual por parte de los asistentes.

28. La solicitud dirigida al Ordinario del lugar deberá precisar compositores, coros e intérpretes, adjuntando el programa completo previsto, que siempre estará compuesto por obras de música sacra, al menos de inspiración religiosa, en conformidad con el número 8 de la Carta de la Congregación para el Culto Divino, de 5 de noviembre de 1987, a los Presidentes de las Conferencias Episcopales y a los Presidentes de las Comisiones Nacionales de Liturgia, sobre los conciertos en las Iglesias.

29. En lo que no esté previsto en la presente normativa, se procederá siempre de acuerdo con las normas de la Iglesia respecto a los conciertos en lugares de culto, especialmente la Carta de la Congregación para el Culto Divino anteriormente citada.


Desde la Capilla Musical Trivium, garantizamos que cualquiera de nuestros conciertos o actuaciones, así como nuestro repertorio, presentaciones etc. Cumplen rigurosamente lo establecido en dichas normas, estando nuestro repertorio siempre destinado a disponer al pueblo a la emoción y la devoción.

jueves, 6 de noviembre de 2014

NUEVA RECUPERACIÓN HISTORICA






Como todos los años  y no solo este mes, sino a lo largo del año no podemos olvidar a todos aquellos que ya no están entre nosotros, este año por cierto con numerosos familiares, amigos, músicos íntimamente relacionados con la música de capilla, como Enrique García y otros un poco menos relacionados como Pepe Gámez, quien fuera profesor de violín del conservatorio y concertino de la orquesta de la S. I. Catedral.

Esta institución la cual es de las mas antiguas del mundo, pues desde mediados del siglo XVI ya ha contado con músicos asalariados con mas o menos obligaciones por parte de estos y el Cabildo Catedralicio, y según las diferentes épocas. Es una de las mas olvidadas por parte de los estudiosos e investigadores, pues aunque en siglos anteriores constaban en libros de fabrica y otros documentos catedralicios, prácticamente desde que la orquesta esta formada por músicos extravagantes, o dependientes de otras instituciones como Junta de Andalucía, Ayuntamiento etc. no constan en ningun documento, sabiendo de ellos solo por transmisión oral quienes son sus diferentes componentes.

La contribución de músicos y maestros de Capilla pertenecientes a esta orquesta que han compuesto música de capilla es bastante numerosa, y conocida por todos  Enrique García, Fulgencio Morón, Juan Velásquez, Rafael Ruiz Amé….por parte del viento.

Pero también por parte de los instrumentistas de cuerda han contribuido músicos como Telmo Vela , Miguel Ángel Abad o quien queremos hoy traer al recuerdo como representante de todos ellos, Luís Lerate Santaella, conocido profesor, compositor y concertino de esta institución.

Aprendió sus primeras letras en el colegio Parisino, y en 1917 comenzó sus estudios de solfeo y violín con su padre Agustín Lerate Castro (1877-1931).
En 1918 pasó a estudiar violín con el concertista Fernando Palatín Garfias, En 1925 ganó por oposición celebrada el 30 de mayo en el Ateneo de Sevilla el «Premio Falla», creado por la Sociedad Sevillana de Conciertos. Comenzó a estudiar armonía y composición con Eduardo Torres, y entre 1925 y 1928 los continuó con Norberto Almandoz. En el año 1930 obtuvo «Diploma de 1ª clase de Música de Cámara» y «Diploma de 1ª clase de Violín» del Real Conservatorio de Madrid, y también fue galardonado tras reñidas oposiciones con el «Premio Sarasate», convocado por el mismo centro. De regreso a Sevilla, dio en esta ciudad conciertos de violín organizados por el Ateneo, Sociedad Sevillana de Conciertos, Radio, etc. En 1931 estudió en la Escuela Normal de Música de París. Allí perfeccionó sus estudios de violín con los maestros Chailley, Boucherit y Thibaud, y de contrapunto con Nadia Boulanger
A su regreso a España amplió su actividad como concertista de violín en sociedades de conciertos, emisoras de radio, teatros, etc. Concertino de la Capilla Musical de la Catedral de Sevilla bajo la dirección de Torres, Almandoz y Urcelay, fue violinista fundador de la Orquesta de Cámara de Madrid creada en 1929 por Saco del Valle, socio fundador y concertino de la Orquesta Bética de Cámara (1933) fundada por Manuel de Falla, y fundador del Trío Clásico de Sevilla (1940) junto con Rojas y Muriel, etc.
En el año 1936 comenzó su labor docente en el Conservatorio de Música de Sevilla. Fue entonces nombrado por su director, Ernesto Halffter, sustituto de Norberto Almandoz en la Cátedra de Composición durante los cursos 1936-37 y 1937-38. En 1941 fue nombrado profesor auxiliar interino de Música de Cámara, pasando a ocupar esta plaza como numerario en 1945 en virtud de un concurso-oposición.
En 1959 ocupó con carácter interino la Cátedra de Música de Cámara, cátedra que ganó en propiedad mediante oposiciones celebradas en 1961. En ese mismo año ganó el «premio de composición José María Izquierdo» del Ateneo de Sevilla por su obra "Fantasía" para violín y piano. Como titular de la Cátedra de Música de Cámara del Conservatorio Superior de Música de Sevilla se jubiló el 20 de octubre de 1980.
Escribió más de 100 obras de distintos géneros musicales: sinfónico, de cámara, polifónico, religioso, popular, etc. Armonizaciones e instrumentaciones para diversos instrumentos solistas, agrupaciones de cámara y orquestas.
Para la Semana Santa sevillana compuso cinco marchas conocidas hasta hoy: Cristo del Buen Fín (1948), María Santísima del Dulce Nombre (1955), Nuestra Señora de las Mercedes (1957), Cristo del Mayor Dolor (1989) y Jesús Ante Anás (1992). 

Este año la Capilla Musical Trivium incorporamos a nuestro repertorio la composición para música de capilla de Luis Lerate “Cristo del Calvario”, sumando una nueva recuperación histórica de la música procesional, para deleite y disfrute de todos los amantes de este género.

Si están interesados en que está y otras obras similares suenen en vuestros actos religiosos no dejen en contactar con nosotros.








lunes, 29 de septiembre de 2014

CELEBRAMOS NUESTRA VISITA 2000

Para celebrar vuestras 2000 visitas en nuestro blogs hoy traemos una noticia publicada en el "diario de Cádiz" el pasado mes de abril de 2014,  prueba de nuestra desinteresada labor de rescate y colaboración con diferentes Hermandades e Instituciones, aunque no cuenten con nuestros servicios.


La feliz recuperación de 'Estampas de la Vera-Cruz'

El motete que compusiera el maestro Antonio Escobar en el año 1984
Junta De Gobierno De La Hermandad De La Vera Cruz | Actualizado 12.04.2014 - 01:00

A lo largo de la historia de la Música Procesional, son muchos los casos que se conocen de composiciones de este género que por avatares de la historia se han perdido en autorías, fechas o dedicatorias. En este particular, cabe resaltar el trabajo de los investigadores, sea de forma profesional o como aficionados, en pro de estas denominadas 'Recuperaciones Históricas', que vuelven de nuevo a escena en conciertos específicos de esta índole.

Estampas de la Vera-Cruz, es un motete para Música de Capilla que compusiera D. Antonio Escobar Perera un 8 de marzo de 1984. La dedicatoria, viene recogida a nuestra cofradía, de la que no solo fuera hermano hasta su muerte, sino que la tenía como principal espejo conductor a su devoción cristiana.

Cuatro años antes, ya había llegado de manos del maestro y en forma de regalo, la primera de sus composiciones de las tres que nos dedicó, Soledad. Sin lugar a dudas, es la composición más fecunda que tuvo en inspiración. El propio Escobar, lo dejaba bien claro, cuando hablaba de ella tratándola como "su marcha preferida".

Pero hablar de la música en la Hermandad de la Vera-Cruz, es mencionar irremisiblemente el nombre de Juan Manuel Marrero Duarte. El esmero, tesón y excepcional cuidado por su patrimonio musical, ha sido siempre su principal virtud. Precisamente, fue dicho hermano, quien un 7 de octubre de 1983 y durante la procesión de la Patrona, solicitó al maestro Escobar y en presencia de su hermana, la realización de esta joya del pentagrama para trío de viento, que hoy enriquece y honra aún más a nuestra cofradía. La misma estaba compuesta por tres movimientos, titulados "Soleá", "Cortejo", "Final y Saeta".

Por aquel entonces, acompañaba con sus sones el paso del Santísimo Cristo de la Vera-Cruz, una capilla musical hispalense dirigida por el afamado músico y compositor Enrique García Silva.

Como consta en los archivos de la hermandad, Marrero Duarte, por entonces mayordomo, envía a Enrique García un escrito fechado a 20 de marzo de 1985, donde se le hace llegar fotocopias de dicho motete para su interpretación en la estación de penitencia de dicho año. Antes de esto referido, consta la interpretaron de la misma en un concierto de música para este género, siendo la única vez que se logró escuchar en su versión originaria.

Cabe destacar que cuando el maestro la compuso, se extendía en duración de tiempo, y así se le hizo saber, realizándose posteriormente una revisión y acotándole compases hasta dejarlo más proporcionado, acorde a la duración de este tipo de piezas. De igual forma, se habló con la formación musical, para que sustituyeran la primera versión por esta segunda, que realizó el propio Escobar y así se interpretó y se ha seguido interpretando en la Semana Santa no solo gaditana, sino de toda la geografía española.

De la versión original de las Estampas de la Vera-Cruz nunca se supo más en la hermandad. Posiblemente, los originales fueron devueltos al maestro Escobar para que realizara la comentada abreviación, quedándose la misma, y entregándonos la partitura autógrafa de esta habitual versión reducida, que sí se conserva en nuestro archivo musical. Desde entonces, esta versión primitiva del motete, se creyó perdida, quedando dormitada durante veintiséis años.

Fue en junio de 2011, cuando Juan Manuel Marrero Domínguez, actual secretario y amante como su referido padre de la música procesional, a través de un mensaje publicado en la web patrimoniomusical donde Cayetano Sánchez Aragón, archivero de la Banda Municipal de Sevilla y representante de la hispalense Capilla Musical Trivium, menciona que posee proveniente del rico archivo de Enrique García copia del mismo en esta olvidada versión. Comenzó entonces un sinfín de contactos y búsqueda incesante para volver a recuperar esta pieza para el archivo musical de la cofradía.

Se centró la búsqueda en intentar localizar a Enrique García y a Cayetano Sánchez. El asunto no era fácil, habida cuenta de ese místico hermetismo que siempre había rodeado a Enrique y que a la postre (el tiempo lo demostrará sin duda) ha servido para salvaguardar auténticas reliquias en forma de música procesional.

Y así fue como a mediados de diciembre del pasado año, Marrero Domínguez acudió a tratar este tema con José Manuel Ruiz, miembro de la Permanente del Consejo de Hermandades, gran apasionado e investigador incesante de archivos de este género de piezas, además de conocedor de la persona de Enrique García.

José Manuel, en nombre de este organismo, se puso inmediatamente en contacto con él, haciéndole partícipe del ruego de la cofradía de la Vera-Cruz para poder rescatar esta composición. La edad ya había hecho mella al bueno de Enrique y recordaba vagamente la misma. Mostrando un talante muy afable y preocupado por este motivo, no dudó un minuto y comentó al consejero que se pondría en contacto con el archivero de la Municipal para fructificar dicho tema. La muerte llamó a su puerta tan pronto, que nada de esto se pudo conseguir en vida. El que fuera eterno director de la Cruz Roja sevillana, fallecía el 19 de marzo.

Tras este hecho luctuoso, los acontecimientos fueron sucediéndose por sí solos… Coordinados por este miembro del Consejo y por el músico Francisco del Toro, las partituras que guardó y protegió durante toda su vida el maestro García, fueron restablecidas de nuevo a su lugar de origen.

En un emotivísimo concierto celebrado el pasado 29 de marzo en la Iglesia de Santiago, fue el concejal Pablo Chaves León el que hizo entrega de las mismas, dada su amistad con el Cayetano y su disposición en este tema desde el primer momento. Todo lo comentado, fue llevado a cabo en un acto sorpresivo para nuestra cofradía, un regalo venido del mismo cielo que no olvidará y por el que estará eternamente agradecida.

lunes, 15 de septiembre de 2014

LA NOVENA SAETA DEL SILENCIO


LA NOVENA SAETA DEL SILENCIO
La Capilla Musical Trivium, recupera una pieza de capilla de autor anónimo, que se interpretaba en la procesión del Silencio, en la Semana Santa de 1894 o 1895.

La obra recopilada por un periodista extranjero  se publico en una importante publicación también extranjera años después.

Hasta ahora y según testimonio de los interpretes  que participaron en el siglo XX, teníamos entendido que durante mucho tiempo solamente se interpretaba durante todo el recorrido de la Hermandad del Silencio, la Saeta nº 1 de las "Canciones a tres a Ntro.Padre Jesús Nazareno".

Sin embargo tal como describe este periodista en 1894 o 1895 se interpretaba también esta otra que le facilito el organista de San Antonio Abad y que según este tenían una antigüedad ni más ni menos que cuatrocientos años, algo que podemos deducir como poco probable, pues incluso el periodista ya lo pone en duda, al no existir documentación alguna, sino que se sabía por transmisión oral de un organista a otro.

Que la melodía fuera del tiempo de las cruzadas, pues pudiera ser, pero por el acompañamiento, la armonía y la instrumentación está claro que no corresponden con la datación que nos aporta tanto el periodista que tan impresionado quedo como para publicarlas, como el organista que se aventuró en fecharlas cuatrocientos años antes, pues estaríamos hablando de finales del siglo XV.

La partitura original para oboe, clarionet y fagotto, consta de 18 compases en la tonalidad de la menor con una forma A-B.

Por las partes de oboe y fagot, se podría pensar  que se trata de una saeta o canción más de las ocho conocidas, pero cuando nos enfrentamos a la segunda voz, llama la atención primero el papel de Clarionet, pues nunca habíamos vista tal acepción, por la figuración y la tesitura utilizada podríamos  descartar fácilmente,  que anteriormente hubiese sido compuesto para un segundo oboe como sabemos que están compuestas las canciones a tres.

De otra parte todos sabemos que a finales del siglo XV, todavía no existían ninguno de los tres instrumentos, a no ser que se tratara de una transcripción de un conjunto de chirimias.
Este hallazgo supone un gran paso para la Historia de la Música Procesional, y en particular para la música de capilla pues se trata de la primera  edición  o impresión de música de capilla destinada a procesionar  y a la Semana Santa Sevillana, siendo hasta ahora la única referencia  para el estudio  papeles manuscritos.

Con esta nueva incorporación sumamos una nueva pieza referente de la historia de la música de capilla a nuestro exclusivo repertorio.