viernes, 9 de febrero de 2018

UNA CUARESMA MAS, AFORTUNADA...EN RECUPERACIONES





Un año más, a las puertas de una cuaresma más,…quien sabe hasta cuándo, fieles a nuestra cita traemos  nuestro capricho, que no es otro que investigar, recrear y difundir  la conocida por música de capilla ofreciendo a  nuestro público obras que permanecen aún  dormidas en diferentes archivos, cajas, legajos, cajones etc. Así como procurando una interpretación lo más fiel posible a lo escrito o reflejado por su autor.

Esta cuaresma vamos a exponer o pedir una reflexión, ¿por qué aparecen o se recupera tan poca cantidad de música procesional?

Nos llena de orgullo y satisfacción…. Parafraseando a nuestro respetado rey emérito, ser de los pocos grupos, por no decir el único que cuaresma tras cuaresma  podemos ofrecer a nuestros seguidores y al mundo de la música procesional el despertar de obras desconocidas u olvidadas. Unos años,  obras con más expectación por el nombre de sus autores o la dedicatoria a Hermandades más reconocidas y otros con algo menos por ser más anónimos tanto unos como otros, el caso es que esta situación  lleva a una reflexión.

Es conocida por todos los amantes de la música procesional que hay cantidad de menciones, tanto por prensa como en datos biográficos, sobre marchas u obras de autores que se compusieron en su día, que incluso se estrenaron e interpretaron pero que hoy en día no están disponibles o digamos no están al alcance de poderlas interpretar o dar a conocer.

En otras ocasiones ya nos hemos referido a la cantidad de jóvenes que cada año salen, más y mejor preparados tanto musical como culturalmente, de los conservatorios y universidades, los cuales  están ansiosos de triunfar, bien mediante la interpretación, bien en cualquier otra de las múltiples facetas que la música nos brinda.

¿A nadie dentro de las Hermandades o instituciones interesadas en recuperar o rescatar una determinada o determinadas obras,  se le ha ocurrido el encargarle este trabajo a alguno  de estos preparados musicólogos, para conseguir recuperar dicho patrimonio?

Bien se sabe que esto de la arqueología musical es un capricho, porque ni está reconocido ni remunerado, ni valorado siquiera. Pero esto lleva muchas horas de dedicación que hay que quitarlas de otras aficiones o dedicaciones, y por tanto, pienso que hay que remunerarlas de alguna forma, si se quieren conseguir obras como “Carretería”, “la Lanzada” o “Galilea” por citar algunas.

 Hasta ahora este papel de arqueólogos musicales o recuperadores lo habíamos asumido tanto algunos músicos, como directores con fácil acceso a archivos y colecciones, por amor al arte.  Así como  en su mayor parte por aficionados con escasa formación musical, que se encargan de recopilar o coleccionar partituras, a base de solicitar información a amigos o conocidos que les puedan aportar algo, unas veces con más fortuna y otras con menos.

Por ello creo que esto no es algo fortuito, sino que debe ser fruto de un trabajo de investigación, de seguimiento, de estudio previo en el que un especialista (musicólogo, archivero, documentalista, etc) pueda desarrollar  su trabajo o sus conocimientos y formación.

Mientras esto no se consiga, estaremos supeditados a que esto siga siendo algo fortuito, algo caprichoso o algo esporádico, por aquellos que queramos dedicar nuestro tiempo a esta labor.

Permítanme reivindicar en esta cuaresma el oficio de archivero musical remunerado, para todos aquellos jóvenes con ganas de trabajar y sobre todo de recuperar y dar a conocer el patrimonio musical que nos estamos perdiendo, para que el día que nos falten las fuerzas a los que lo hacemos bien por nuestro oficio, o bien por amor al arte, tengamos asegurada la continuidad en esta labor de la arqueología musical, con la especialización y rigor que ello merece.
Igualmente a nuestros gobernantes o a quien corresponda les rogaría tomen conciencia de la necesidad de dotar, tanto de medios como de personal los archivos musicales, pues de nada sirve tener un archivo  maravilloso, si no  tenemos por ejemplo sala de consulta o personal para atender las consultas u asesorar a los investigadores.

Esta cuaresma podemos celebrarla como una afortunada en recuperaciones de música procesional. Si  en el pasado año, recibíamos con alegría y expectación la noticia de la recuperación de la marcha de nuestro admirado maestro D. Manuel Borrego, “Santísimo Cristo del Buen Fin” por parte del director de la banda de Sanlúcar la Mayor.

Para este año hemos recuperado dentro del género que nos lleva, entre otras, tres piezas de capilla, con autoría de D. Antonio Pantión, el cual no necesita presentación, y del que nos hemos llevado una grata sorpresa al no tener constancia hasta su hallazgo  de la composición de estas piezas como son “Viernes Santo” “Christus Factus I” y “Christus Factus II”, dichas piezas las hemos hallado gracias una vez más a la colaboración de nuestro amigo y maestro Julio Páez Cano, revisando legajos cedidos por la familia de Antonio García Martínez QPD.

Aunque la figura de  Antonio era conocida por haber sido oboísta, miembro de la banda municipal de Sevilla, de la Bética  e incluso por alguna de sus composiciones para el género de capilla como “Saeta”. Son pocos los que saben que era primo de Enrique García, y por tanto además de colaborador como instrumentista en su capilla, era también el encargado de custodiar parte del archivo para capillas, e incluso de acordar numerosas actuaciones para dicha Capilla musical.

De hecho nos ha dejado abundante documentación muy útil para el estudio, tanto de partituras, como de contratos o repertorio de su etapa.

Otro de los logros de este año son; un original de la pieza "Anima Christi", de Agapito Insausti Morrás  nacido en Navarra 1851 y murió  en Sevilla el 1914. Quien fuera infante de la catedral de Pamplona y alumno de Eslava en Madrid. Maestro de capilla y organista de las catedrales de Jerez y Málaga. Dotado también de buena voz, fue  tenor de la Catedral de Sevilla. Es autor de unas doscientas composiciones. Y con dicho hallazgo podemos comprobar que lo que interpretan algunos otros grupos es una versión mutilada de dicha obra y que además originalmente era una pieza vocal, por tanto tiene letra.

La otra pieza se trata de una copla, también con letra, de Enrique Millán, de la cual no podemos dar más datos hasta tener todos los cabos bien atados.

Esperando tengamos una buena cuaresma, así como una Semana Santa que sea del disfrute de todos, un año más queremos agradecer su apoyo a aquellas hermandades que cuentan con nosotros, así como a todos nuestros seguidores que nos alientan para no desfallecer en este capricho de la Música de Capilla.
Y por otro lado instamos a todas aquellas Hermandades, instituciones o particulares interesadas en cualquiera de nuestros servicios, no duden en contactar con nosotros.